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Los cambios que se producen en la mujer con la llegada de la menopausia afectan de forma directa a su vida sexual con la aparición de un rechazo al sexo consecuencia de unos cambios físicos y una falta de apetito sexual consecuencia de unos cambios hormonales. (Foto: IStock).

Ana Blázquez Ares, sexóloga y terapeuta de pareja, colaboradora de Control

Viernes 09 de diciembre de 2022
Control España, de la mano de la experta Ana Blázquez, sexóloga y terapeuta de pareja, ahondan en los problemas sexuales a los que se enfrentan todas las mujeres con la llegada de la menopausia, exponiendo los principales retos de su vida sexual y ofreciendo claves para mejorarla.

La llegada de la menopausia es uno de los momentos vitales más temidos por las mujeres, pese a suponer en parte una liberación por dejar de recibir la visita de la menstruación mensualmente. Los cambios a nivel físico y emocional, junto con el cambio significativo en la vida sexual de quien la atraviesa, hacen que la mayoría de las mujeres esperen este momento con incertidumbre y, sobre todo, con temor como consecuencia de una clara desinformación.

En cuanto a cambios físicos, las paredes vaginales pueden perder flexibilidad y nuestra lubricación natural disminuir, dándose la famosa sequedad vaginal. Dicha sequedad puede causar dolor y/o molestia durante la penetración, así como picazón y ardor en algunas mujeres. "Estos cambios negativos para la mayoría de nosotras hacen que nuestra autoestima sexual y nuestra sexualidad en sí se vea alterada, sufriendo dificultades. Recordemos que el dolor y molestia (no buscado, ni deseado) no es compatible con el placer. Cuando algo no nos resulta agradable e incluso nos es doloroso, genera en nosotras un rechazo, una evitación”, añade la sexóloga.

Además, entran en juego un sinfín de cambios hormonales, que también influyen en el cuerpo de la mujer. “A los cambios físicos y su sintomatología, le tenemos que sumar que la menopausia implica una bajada notable en los niveles de estrógenos. Para que nos entendamos: los estrógenos son para nuestro cuerpo la ‘gasolina’ que se necesita para mantener en forma nuestro deseo sexual. En esta etapa, debido a la disminución de esta hormona, veremos cómo decrece de forma considerable el apetito sexual de las mujeres, haciendo que, en muchas ocasiones, esta falta de deseo se convierta en una dificultad incipiente”, añade la sexóloga colaboradora de Control.

Por último, intervienen los cambios emocionales, los cuales suponen una de las causas más determinantes, según esta especialista. “Un alto porcentaje de mujeres acuden a mi consulta en búsqueda de apoyo cuando se encuentran atravesando la menopausia. En sus inicios, es donde surgen los mitos e inseguridades que están asociados a esta nueva etapa que se vincula al paso de la juventud a la vejez: ‘Con la menopausia, dejo de ser o funcionar como una mujer’, ‘Estamos fuera del mercado’, o ‘Ya no es importante nuestra sexualidad. Eso ya no es para mí’.

Además, muchas se sienten acomplejadas o no se reconocen por los cambios físicos que se producen en su cuerpo. Surgen los miedos a sentirse menos deseadas, y a ello le añadimos, que, con la bajada de estrógenos, también son menos deseantes.

Por eso, cada vez más mujeres acuden a mi consulta, ya que quieren vivir y disfrutar de una manera más sana y positiva ésta nueva etapa vital. Éstas quieren un cambio en su vida sexual no vinculado al dolor, ni a las molestias. Están preocupadas por su bajo deseo sexual y quieren recuperarlo. Reconciliarse con su nuevo cuerpo y, sobre todo, saber qué las pasa y cómo poder acompañarse de una manera amorosa y respetuosa.

Si cuidamos nuestra vida sexual, obtendremos beneficios importantes en otras áreas de nuestra vida, ya que en nuestro cerebro se liberarán sustancias neuroquímicas muy beneficiosas para nosotras, como la serotonina, oxitocina y la dopamina.

Cuando en nuestro cuerpo, aumentan los niveles de dichas sustancias, nuestra autoestima sube, ya que se genera unas sensaciones de bienestar, relajación y satisfacción. Cuanto mejor nos encontremos a nivel emocional, mejor estaremos en el resto de las áreas de nuestra vida: laboral, social, de pareja y física.

Claves para disfrutar de una vida sexual plena y activa tras la menopausia

1. Mirémonos con amor. “En este periodo de nuestra vida, en el que tenemos un camino ya recorrido, ¿qué tenemos que demostrar?: nada. Nuestras ancestras, que conocían y respetaban nuestros ciclos tanto menstruales como vitales, consideraban esta nueva etapa como sagrada, donde la mujer 'anciana' (es decir, la que ya no menstruaba) pasaba a ser 'la sabia', la venerada. Precisamente porque en sus mochilas llevaban el aprendizaje, el saber de las experiencias buenas y no tan buenas de sus vidas y de la vida, eran respetadas y honradas. Por lo que, tal vez es el momento de mirarnos con más respeto y amor, sabiendo que, como piezas únicas, tenemos un incalculable valor”, explica Blázquez.

2. Redescubrámonos. Es una realidad que se produce un cambio en el cuerpo de la mujer, por ello, “veamos la menopausia como una oportunidad para volvernos a encontrar, descubrirnos, sorprendernos… Lo mejor del ser humano es nuestra capacidad de transformación. Saquémosle partido", asegura la especialista.

3. Una sexualidad tan viva como nosotras. “No somos, ni pensamos, ni sentimos, ni nos gustan las mismas cosas con 15, que con 20, ni con 50 años. ¿Por qué pensamos que en nuestra sexualidad las cosas no cambian o sólo pueden ir a peor?. Somos seres sexuados desde que nacemos hasta que morimos: no nos neguemos nuestro derecho al placer”.

4. Cambiemos el 'chip'. Eliminemos problemas, veamos soluciones. Muchos de los cambios físicos que experimentan las mujeres con la llegada de la menopausia: tales como dolores o molestias con la penetración, así como la sequedad vaginal, tienen fácil solución con la integración de productos en nuestro día a día y nuestras prácticas sexuales.


La sexóloga insiste en la importancia de combatir los miedos y los mitos, a través de una información veraz y rigurosa. Pedir ayuda e incluso dejarnos acompañar por las profesionales adecuadas, que nos ayuden a aceptar y transitar por el cambio que se ha producido en nuestro cuerpo. Abrámonos y apostemos por adentrarnos de nuevo en la sexualidad, con unas claves con las que ganar seguridad y nos ayuden a combatir las dificultades que han aparecido, además de favorecer nuestro deseo sexual, estimulando los cinco sentidos.

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