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Los dulces más exquisitos en Madrid

La Pajarita puede presumir de ser la bombonería más antigua de Madrid y donde se crearon los famosísimos caramelos de violetas. (Foto: Academia Madrilena de Gastronomía).

Todos los productos se fabrican de manera artesanal en su propio obrador, en el distrito de Villaverde

Carlota García-Ruiz | Domingo 15 de febrero de 2026
La Pajarita puede presumir de ser la bombonería más antigua de Madrid y donde se crearon los famosísimos caramelos de violetas. Situada en el barrio de Salamanca, en el número 14 de la calle de Villanueva, también tiene 'corners' en Galería Canalejas y en el 'lobby' del Four Seasons Hotel Madrid.

La Pajarita puede presumir de ser la bombonería más antigua de Madrid y donde se crearon los famosísimos caramelos de violetas. Desde 1852, su obrador elabora, cada día, de manera artesana, bombones y caramelos de 17 sabores diferentes en forma de gajos, hojas, pajaritas, moras, gotas rosas y, por supuesto, las populares violetas.

Al frente de esta tradicional bombonería y caramelería se encuentran Rocío Aznarez, sexta generación de la familia fundadora, junto a su marido Carlos de Lemus.

La Pajarita es de esos establecimientos por los que dejarse caer para endulzarse el día o llevarse un recuerdo de la ciudad diferente de los más típicos y previsibles.

Buenos bombones y caramelos, elaborados artesanalmente y con ingredientes de primera calidad, y recubiertos con unos envoltorios exquisitos, que son toda una seña de identidad. Una delicia que también dispone de tienda ‘online’, para acercar su buen hacer a cualquier punto de España.


Legado histórico

Este negocio familiar abrió sus puertas en en 1852, durante el reinado de Isabel II, en un precioso local en la Puerta del Sol, donde ofrecía cafés, chocolates, caramelos y tés de alta calidad. Una pajarita de papiroflexia dio nombre al local.

Cerca de cumplir los 200 años, fija sus orígenes en el contexto de la Segunda Guerra Carlista, cuando su creador, Don Vicente Hijós y Palacio, abrió el establecimiento. A esa época le debemos tres elementos clave de su esencia: los bombones de chocolate con leche en forma de pajarita, los caramelos con forma de violeta y el nombre, que nació por las figuras que los clientes hacían con las servilletas de papel.

En 1927, Hijós y Palacio, que no había tenido hijos, cede la gestión de su negocio a Lorenzo Aznárez Gil, su sobrino nieto, y es en su familia donde esta marca ha seguido evolucionando a lo largo de los años.

La tienda que hoy en día podemos visitar, situada en la calle de Villanueva, 14, en el barrio de Recoletos del distrito de Salamanca, no llegaría hasta 1969; la primigenia, la de la Puerta del Sol, tuvo que cerrar sus puertas en 1991. El obrador se encuentra ubicado en el distrito de Villaverde.


La era dorada de las confiterías

Situada en pleno barrio de Salamanca, muy cerca de la plaza de Colón y de la puerta de Alcalá, atrae a visitantes de todo el mundo por su coqueta decoración, que invita a recordar la era dorada de las confiterías.

Los estantes y mostradores están repletos de sus productos más emblemáticos: caramelos clásicos de 17 sabores exquisitos, caramelos de violeta, bombones de chocolate en forma de pajarita, Marrons Glacés y otros dulces artesanales, que son una delicia para los sentidos.

Cada visita a esta tienda es un viaje en el tiempo y una oportunidad para saborear la auténtica esencia de Madrid.

El renacimiento de la tradición

En pleno corazón de Madrid, dentro del emblemático 'lobby' del Four Seasons Hotel Madrid, La Pajarita encuentra un nuevo espacio donde tradición y excelencia se dan la mano. A escasos pasos de los lugares que vieron nacer su historia, este córner rinde homenaje a más de 170 años de artesanía, sabor y saber hacer.

El córner de La Pajarita en el Four Seasons es una celebración del Madrid más auténtico, que combina elegancia, historia y atención al detalle. Un entorno único en el que sus productos dialogan de forma natural con el lujo sereno y atemporal del hotel.

Aquí, huéspedes y visitantes pueden descubrir una cuidada selección de sus especialidades y la calidad que los ha acompañado generación tras generación. Un pequeño refugio para disfrutar de los sabores de siempre, reinterpretados para un público contemporáneo, en uno de los enclaves más emblemáticos de la ciudad.

Además, también cuenta con un espacio en la prestigiosa Galería Canalejas. que mezcla historia y vanguardia.

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