El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, acompañado del delegado de Políticas de Vivienda, Álvaro González; el concejal de Vicálvaro, Ángel Ramos, y el CEO de la promotora Culmia, Francisco Pérez, han enterrado la tradicional urna con los periódicos del día y moneda en curso de lo que será la 'zona cero' del Plan Suma municipal en Los Berrocales, dentro de los Desarrollos del Sureste, una primera fase de 446 viviendas, que estarán listas en sólo veinte meses por la apuesta por la construcción industrializada dentro de la colaboración público-privada.
"La ciudad, tras todo el trabajo de estos años, está en condiciones de construir viviendas masivamente, ya sea desde EMVS Madrid o con fórmulas de colaboración público-privada", ha declarado Almeida, que ha puesto el foco en la confianza del sector y que se demuestra con el hecho de que todos los lotes del Suma se han adjudicado.
Las dos primeras promociones del Plan Suma Vivienda permitirán desarrollar en las dos fases ya lanzadas más de 2.200 viviendas, en los nuevos desarrollos urbanísticos de Los Ahijones y Los Berrocales (Vicálvaro).
En concreto, la colaboración público-privada entre EMVS Madrid y Culmia ha permitido comenzar ya la construcción de 446 pisos destinados a alquiler asequible dentro de la primera fase del Plan Suma Vivienda. Estas dos nuevas promociones gemelas, ubicadas en Los Berrocales, contarán con una inversión conjunta por parte del promotor de más de 69 millones de euros.
En concreto, cada edificio consta de 223 pisos, de los que 64 tienen un dormitorio; 149, dos (nueve de ellos adaptados a personas con movilidad reducida) y diez, tres. Contarán con 236 plazas de garaje, 223 trasteros y dos locales comerciales y dispondrán de piscina, solárium, jardín, sala comunitaria, zonas infantiles y aparcamiento para 'bicis'.
Ambas promociones serán desarrolladas mediante sistemas de construcción industrializada, para optimizar los plazos de ejecución. Contarán con sistemas centralizados de alta eficiencia para la producción de calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria mediante aerotermia, complementados con instalaciones fotovoltaicas para autoconsumo de las zonas comunes. Estas soluciones contribuirán a reducir el consumo energético y de las emisiones de CO2.
A estas nuevas viviendas podrán acceder madrileños con ingresos de hasta 5,5 veces el IPREM, lo que permitirá ofrecer viviendas públicas a madrileños con rentas medias.
Está previsto que las viviendas estén finalizadas en 2028 y se alquilarán a un precio alrededor de un 30% por debajo del mercado actual en la zona.
El Ayuntamiento de Madrid, en acuerdo público-privado, cede el suelo al superficiario, que asume la construcción y posterior gestión de las viviendas durante 65 años, en el caso de la fase 1. Transcurrido ese plazo, estas viviendas pasarán a formar parte del patrimonio municipal y podrán seguir destinándose al alquiler asequible.
Actualmente, está en construcción la fase 1 del plan, que supondrá la construcción de 1.600 viviendas, a las que se sumarán otras 600 de la fase 2, cuya licitación está en marcha. Se prevé que a finales de este año arranque la licitación de la tercera fase. En total, se estima que este plan permitirá un ahorro de 484 millones de euros a las arcas municipales en sus dos primeras fases.
Almeida ha insistido en que el Ayuntamiento de Madrid se consolida como referente nacional en vivienda pública, al gestionar a través de EMVS un patrimonio de alrededor de 10.000 pisos públicos. Además, cuenta con más de 5.700 nuevos hogares en distintas fases de desarrollo.
"Decimos que en Madrid tenemos un problema de vivienda pública, fundamentalmente vivienda social, para aquellos que no tienen capacidad económica. Y ahí el Ayuntamiento ha aumentado por primera vez a 10.000 el parque de viviendas públicas de la ciudad de Madrid", ha analizado el alcalde.
Sin embargo, "donde verdaderamente hay un problema es en la vivienda asequible, es decir, todas aquellas personas que tienen capacidad económica, tienen un trabajo, tienen ingresos, pero que no son suficientes para acceder a una vivienda en la ciudad de Madrid".
"A todos ellos nos dirigimos", ha explicitado. Esa es la razón de la modificación del reglamento de EMVS Madrid, con el fin de que el umbral de acceso a una vivienda pública llegue hasta 7,5 veces el IPREM, que se suma al aumento del régimen de empadronamiento a un mínimo de cinco años con el fin de priorizar a esos vecinos.
La instrucción con esa modificación ya está dada por parte de Alcaldía y el objetivo es que esté en vigor "lo antes posible".