La Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM) ha celebrado la decisión de la Comunidad de Madrid de retirar al Rayo Vallecano la concesión de explotación del Estadio de Vallecas, ante la gestión "temeraria y negligente" de la actual dirección del club, aunque ha expresado su preocupación de que el futuro modelo convierta el recinto en un nuevo "eventódromo".
Este martes, la Comunidad de Madrid anunciaba la orden de extinción que incluye, como medida cautelar, la suspensión inmediata de la concesión, tras detectar graves deficiencias de seguridad, salubridad y mantenimiento en las instalaciones en una auditoría. Tras acometer obras "urgentes" para atajarlas, deberá formalizarse un nuevo contrato para la gestión y explotación del estadio.
En un comunicado, la FRAVM, que ha reiterado su demanda de que el Rayo Vallecano permanezca en Puente de Vallecas, ha sostenido que los problemas en la gestión del estadio "vienen de lejos". A su juicio, la actual presidencia del club ha permitido el "deterioro y degradación" del estadio y ha llegado a poner en riesgo la seguridad de la afición.
"Vallecas y el histórico club de fútbol no se merecen una presidencia como la existente hoy en día, que no sólo ha permitido el deterioro y degradación del icónico estadio y puesto en riesgo la propia seguridad de la afición, sino que funciona de espaldas a esta y al barrio, cuando no directamente en contra de sus necesidades e intereses", ha señalado la FRAVM.
Pese a respaldar la retirada de la concesión, la FRAVM ha expresado su "inquietud" ante el futuro modelo de gestión del estadio, después de que el Ejecutivo autonómico haya deslizado su preferencia por el mismo modelo de explotación que rige el Movistar Arena.
La entidad vecinal teme que este modelo pueda transformar el Estadio de Vallecas en un nuevo "eventódromo", con conciertos y otros grandes espectáculos alternándose con las competiciones deportivas.
Por ello, ha reclamado que la futura gestión tenga en cuenta la proximidad de los centenares de viviendas que rodean el recinto y las posibles afecciones sobre la movilidad, la seguridad, el ruido y el medio ambiente urbano. En este sentido, propone que los eventos ajenos a la actividad deportiva estén "limitados tanto en número como en intensidad".
También reclama que cualquier programación cuente con planes sostenibles de movilidad, medidas de control del ruido y horarios compatibles con las necesidades del vecindario.
Finalmente, la Federación defiende que la futura explotación del estadio debería general algún tipo de "retorno económico" para los clubes deportivos y las entidades culturales del barrio, "tal y como sucede en otras ciudades con equipamientos similares".