Una mujer ha fallecido este viernes y otras nueve más han resultado heridas, todas ellas de carácter leve, tras una explosión de gas registrada en una vivienda situada en la calle Azcoitia, en el distrito de Carabanchel.
La deflagración se ha producido poco después de las 16.00 horas, por causas que ahora están siendo investigadas, según han informado fuentes policiales.
Los servicios de emergencias han desalojado unas 30 viviendas de los bloques 36 y 38, con 16 viviendas cada uno, debido al riesgo de colapso por los daños estructurales producidos, quedando bajo custodia de la Policía Nacional durante esta noche. Por su parte, los vecinos de los números 32 y 34 ya han podido volver a sus casas.
Como consecuencia de la explosión, una mujer de unos 80 años ha fallecido tras quedar semienterrada y con heridas en los brazos, el cuerpo y el rostro, según ha informado el supervisor de guardia de Samur-Protección Civil, Emilio Benito, en declaraciones a los medios desde el lugar de los hechos.
Otra de las víctimas ha sido la pareja de la fallecida, un hombre de unos 84 años, que ha sido trasladado al Hospital 12 de Octubre como potencialmente grave, aunque más tarde el propio Benito ha confirmado que está herido leve.
Además de este matrimonio, el suceso ha dejado otras ocho personas heridas, todas ellas leves, que han sido atendidas por efectivos del SUMMA 112. Todos los heridos son mayores de edad y no se tiene constancia de desaparecidos.
Los Bomberos del Ayuntamiento de Madrid han acudido al lugar y han logrado extinguir el incendio, con llamas en una zona muy localizada. Los efectivos de las 13 dotaciones que han acudido al lugar se han encontrado con cinco personas atrapadas, entre las que se encuentra la víctima mortal.
Según ha relatado el jefe de Bomberos de Madrid, Carlos Marín, por el momento se descarta que pueda haber desaparecidos. "No hay indicios de ninguna desaparición. Policia ha hecho su trabajo, bomberos han hecho sus búsquedas, y ahora mismo no es previsible que encontremos (a nadie más)", ha dicho.
Asimismo, el Samur Social del Ayuntamiento se han personado en el lugar por si alguna de las personas que viven en el edificio precisa de una solución habitacional. Al lugar también han acudido agentes de la Policía Municipal y de la Policía Nacional, que han acordonado la zona para garantizar la seguridad.
El edificio donde se ha producido la explosión es un bloque de cuatro plantas, con cuatro pisos por planta y construido en 1962, en el que se estaban acometiendo obras en la fachada, aunque en el momento de los hechos no había ningún trabajador en la zona.
A la zona se ha trasladado la vicealcaldesa y delegada de Seguridad y Emergencias, Inma Sanz, que ha hablado de "una afectación muy importante" en el edificio y ha recalcado que no consta ninguna persona desaparecida.
La explosión se ha producido en la última planta y ha provocado importantes daños materiales en los pisos ubicados en la cuarta planta, tras el colapso del forjado de la cubierta que ha caído sobre la misma y que ha provocado la caída del andamiaje de la fachada.
Según figura en el Registro de Edificaciones y Construcciones del Ayuntamiento de Madrid, el edificio cuenta con un Informe de Evaluación de Edificios (IEE) desfavorable de 2019 por el estado general de fachadas, exteriores y medianeras, estado general de conservación de cubiertas y azoteas, estado general de la fontanería y la red de saneamiento. Las órdenes de ejecución y seguimiento de las obras a realizar estaban en tramitación, según la documentación consultada.
Poco después, el delegado del Gobierno, Francisco Martín, también se ha trasladado hasta la zona y, en declaraciones a la prensa, ha trasladado su pésame a los familiares de la víctima y ha expresado su gratitud a los servicios de emergencia por su rápida actuación.
Consultado sobre la rapidez de la intervención, el jefe de Bomberos de Madrid ha señalado que los cerca de 40 efectivos que han atendido el suceso provenían del Parque 12, situado en la avenida de los Poblados, a escasos cuatro kilómetros del lugar del suceso.
De hecho, testigos presenciales de lo ocurrido han coincidido en destacar la rapidez de la intervención, apuntando que algunos efectivos de emergencias han acudido al lugar escasos minutos después del incidente, que según algunos testigos, "ha sido brutal".
"De repente, hemos oído como una explosión súper grande, las puertas que estaban cerradas se han removido, las ventanas se estaban moviendo, las persianas, todo", han explicado. "Ha reventado los cristales, las ventanas... Ha llegado al parque", han relatado.
Samur Social ha alojado a 28 personas de seis viviendas del número 36, así como a 12 personas de cuatro viviendas del número 38. Todas las personas han sido alojadas en un hotel, excepto una unidad familiar de tres miembros y un perro, que han sido alojados en uno de los centros de Samur Social, según ha informado Emergencias Madrid.