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Tragedia ferroviaria I Desde el Colegio Oficial de Psicología de Madrid avierten que "nadie está preparado" para un suceso como este

Los psicólogos destacan la importancia de la intervención psicológica en las primeras 24-48 horas, tras el accidente

La psicóloga experta en Emergencias Mónica Pereira, del Grupo de Trabajo de Urgencias, Emergencias y Catástrofes del Colegio Oficial de la Psicología de Madrid, ha advertido sobre la importancia de las intervenciones psicológicas en las primeras 24 a 48 horas para las personas afectadas por el accidente de trenes que ha tenido lugar en Adamuz (Córdoba).
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La psicóloga experta en Emergencias Mónica Pereira, del Grupo de Trabajo de Urgencias, Emergencias y Catástrofes del Colegio Oficial de la Psicología de Madrid, ha advertido sobre la importancia de las intervenciones psicológicas en las primeras 24 a 48 horas para las personas afectadas por el accidente de trenes que ha tenido lugar en Adamuz (Córdoba). (Foto: Agencias)
Por Redaccion
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promanillosmasinteresmadridcom/12/1/12/29
lunes 19 de enero de 2026, 13:55h
Última actualización: 19 de enero de 2026, 14:20h
Los expertos destacan la importancia de las intervenciones psicológicas en las primeras horas tras el accidente de tren en Adamuz. Estas ayudan se centran en entender sus reacciones emocionales y desarrollar estrategias de afrontamiento, promoviendo la recuperación a largo plazo.

La psicóloga experta en Emergencias Mónica Pereira, del Grupo de Trabajo de Urgencias, Emergencias y Catástrofes del Colegio Oficial de la Psicología de Madrid, ha advertido sobre la importancia de las intervenciones psicológicas en las primeras 24 a 48 horas para las personas afectadas por el accidente de trenes que ha tenido lugar en Adamuz (Córdoba), un suceso para el que "no está nadie preparado".

"La mayoría de las personas, en este primer momento, se quedan en estado de 'shock', porque el cerebro nos pone en una burbuja para no seguir sufriendo, para que no siga entrando información que nos haga sufrir. Y mientras estemos en esa burbuja, aunque no lo estemos procesando, por lo menos no estamos empeorando la situación", ha explicado Pereira.

Esta es una de las "respuestas automáticas" que activa el cerebro para enfrentar situaciones difíciles, cuyo impacto hace "insuficientes" las habilidades de afrontamiento de las que dispone cualquier persona. Otras respuestas comunes son la "huida", que consiste en negar la situación y hacer como si no existiese, y el "ataque", que se materializa en enfado, protesta e incluso culpa al pensar que se podría haber actuado diferente.

Tras las primeras horas, la psicóloga ha explicado que se va tomando conciencia de la realidad y se empieza a afrontar, momento en el que puede surgir sintomatología "muy incómoda" y que las personas pueden no entender. Por ejemplo, quienes han sufrido el accidente pueden padecer reexperimentaciones en forma de pesadillas o ataques de ansiedad "repentinos".

"Creo que pocas personas han vivido una situación como la que estamos experimentando ahora. Entonces, como no sé cómo manejarla, empiezo a probar métodos de afrontamiento de otras situaciones difíciles que he tenido, pero no suelen funcionar. Ahí nuestro trabajo es ayudarles con estrategias de regulación emocional", ha señalado la experta.

Pereira ha explicado que son "muy significativas" las intervenciones psicológicas en las primeras 24 a 48 horas, sobre todo en el caso de las personas que hayan perdido a un ser querido, ya que ayudan al afectado a entender que la sintomatología que sufre es "absolutamente normal" y a conocer estrategias para enfrentarse a ella.

Asimismo, ha apuntado que, en las primeras cuatro semanas después del accidente, sin ser esta una fecha cerrada, cualquier síntoma, por raro que sea, es normal. "A partir del primer mes, si la sintomatología que tengo no se reduce o no me permite hacer una vida diaria normalizada, es cuando ya sí recomendamos pedir ayuda para poder desarrollar habilidades y estrategias que me permitan avanzar", ha afirmado.

Proceso de recuperación

Según ha apuntado la especialista, durante el primer año después del accidente es normal que cualquier evento de la vida se ponga en relación con el suceso. "Mi primer cumpleaños después del accidente, mis primeras vacaciones después del accidente, mis primeras navidades después del accidente y el primer aniversario del accidente", ha ejemplificado.

En estos momentos, se suele experimentar un "pico de ansiedad y de malestar". Pero, pasado el primer año, Pereira ha señalado que las personas entienden que pueden vivir y superar el accidente, y es cuando la recuperación "empieza a ser total".

La psicóloga ha llamado a no "psicopatologizar" los síntomas, porque la mayoría se va a recuperar por sí mismo. "Pero, si cualquiera, ya sea que han perdido un ser querido, que han tenido lesiones físicas, si sienten que no son capaces solos, cuanto antes pidan ayuda, mejor pronóstico van a tener", ha resaltado.

En cuanto a cómo puede ayudar el entorno, Pereira ha indicado que deben actuar "normalizando" los síntomas y explicando a sus seres queridos que son parte del afrontamiento y que están seguros. Además, ha pedido que estén pendientes de si la sintomatología continúa después del primer mes y les recomendienden pedir ayuda psicológica.

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