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La exposición puede visitarse hasta el 26 de abril, en el Centro Arte Complutense (c arte c), con entrada libre

Llega a Madrid la obra de Quisqueya Henríquez, una de las artistas caribeñas contemporáneas más impactantes

La muestra reúne un conjunto significativo de obras que abarca todas las etapas de la trayectoria de la artista, clave en el desarrollo del arte contemporáneo en el Caribe y Latinoamérica.
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La muestra reúne un conjunto significativo de obras que abarca todas las etapas de la trayectoria de la artista, clave en el desarrollo del arte contemporáneo en el Caribe y Latinoamérica. (Foto: Jorquera)
Por Carlota García-Ruiz
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promanillosmasinteresmadridcom/12/1/12/29
miércoles 28 de enero de 2026, 11:38h
Actualizado el: 28 de enero de 2026, 12:33h
El Centro de Arte Complutense presenta, hasta el 26 de abril, la exposición 'El centro puede estar en todas partes', dedicada a la artista dominicana Quisqueya Henríquez. La muestra abarca 20 años de su carrera.
Comisariada por el curador invitado René Morales junto a Isabella Lenzi y Alfonsina Martínez, directora artística y curadora de la Fundación Alberto Cruz, respectivamente el proyecto busca ampliar la proyección internacional de Quisqueya Henríquez y consolidar un puente cultural entre América Latina, el Caribe y Europa.
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Comisariada por el curador invitado René Morales junto a Isabella Lenzi y Alfonsina Martínez, directora artística y curadora de la Fundación Alberto Cruz, respectivamente el proyecto busca ampliar la proyección internacional de Quisqueya Henríquez y consolidar un puente cultural entre América Latina, el Caribe y Europa. (Foto: Jorquera)

El Centro de Arte Complutense (c arte c) acoge, hasta el 26 de abril, la exposición 'El centro puede estar en todas partes', dedicada a la artista Quisqueya Henríquez (La Habana, 1996 – Santo Domingo, 2024).

Se trata de la muestra panorámica más completa hasta la fecha dedicada a la prolífica carrera de una de las artistas más impactantes emergidas desde el Caribe en las últimas cuatro décadas.

En el acto de inauguración participó el ministro de Turismo de República Dominicana, David Collado, quien señaló esta exposición como la mejor manera de abrir la presencia de su país en Madrid con motivo de la celebración esta semana de Fitur. “No hay mejor manera que con la obra de Quisqueya, para demostrar que República Dominicana es más que sol y playa; es también cultura”, subrayó.

La obra de Quisqueya Henríquez, como se puede observar en esta muestra –que recoge una selección de sus obras realizadas en los últimos 20 años–, tiene un carácter radicalmente multidisciplinar, viajando desde el fotoconceptualismo al videoarte, el 'collage', el arte digital, la pintura abstracta o incluso instalaciones o proyectos participativos en los que público completa la obra. Todo con –como destacaba René Morales, comisario de la muestra junto a Isabella Lenzi y Alfonsina Martínez– “belleza, intensidad e hilaridad” y siempre enfocada a cuestionar las estructuras de poder y los discursos hegemónicos.

Alberto Cruz, director de la Fundación Alberto Cruz, encargada de promover el arte y cultura de la República Dominicana tanto en su propio país como en el extranjero, destacó que esta exposición significa la “puerta de entrada de Quisqueya en Europa”.

Y es que, como también subrayó la vicerrectora de Cultura, Deporte y Extensión Universitaria, Isabel García, el arte caribeño es aún un gran desconocido en el viejo continente, por lo que para la Universidad Complutense es un “orgullo” participar en este proceso.

Recorrido crítico

A través de un conjunto significativo de piezas, que abarca desde sus primeras producciones hasta sus últimos proyectos, y estructurada en cinco grandes secciones, la exposición propone un recorrido crítico por los principales núcleos conceptuales que articularon su práctica: la ciudad como espacio de fricción y representación, la revisión crítica de la historia del arte occidental, los modos de producción y circulación de imágenes y mercancías, las particularidades del contexto insular, la hibridez cultural o los estereotipos asociados a lo caribeño.

Tras su regreso a la República Dominicana, en 1997, después de graduarse en el Instituto Superior de Arte de La Habana y de residir varios años en Ciudad de México y Miami, Henríquez centra su mirada en ironizar sobre la construcción del Caribe como paraíso remoto.

Obras como 'Helado de agua del mar Caribe', que juega con el estereotipo del temperamento “caliente” atribuido a las personas caribeñas, o la película 'The World Outside', filmada durante tres años desde la terraza de su apartamento en el barrio de Gazcue, en Santo Domingo, confrontan la utopía con la verdadera naturaleza caribeña: un territorio que, lejos de ser aislado, está hiperconectado y profundamente atravesado por fuerzas políticas globales.

La exposición permite recorrer esta diversidad de enfoques, desde su compromiso con el fotoconceptualismo, el videoarte y el 'objet trouvé', hasta su profunda implicación con la técnica del 'collage'. También visibiliza sus incursiones en el arte digital y la pintura abstracta, así como sus proyectos efímeros y participativos, en los que el público desempeña un papel activo y completa la obra.

Las piezas se distribuyen en las salas del c arte c en cinco secciones, que abordan los principales núcleos conceptuales que atraviesan su producción. Así, la exposición abre con 'El mito de la insularidad', apartado centrado en reflexionar sobre los estereotipos que durante décadas han distorsionado la comprensión del Caribe y de sus habitantes.

El recorrido continúa con 'Quimeras', en donde se reúnen piezas elaboradas mediante la técnica del collage. En este apartado se encuentran composiciones como 'Body Reconstructions', serie en la que reflexiona sobre los mandatos que regulan la imagen corporal y las presiones que recaen en las mujeres dominicanas para ajustarse a los ideales estéticos. También obras que entroncan conceptos relacionados con la hibridación, como el sincretismo o la criollización, entendidos como procesos en los que aspectos de culturas dispares se fusionan y recombinan generando nuevos híbridos como resultado de la colonización y la migración masiva.

A lo largo de los años y en su búsqueda de nuevos materiales, Henríquez fue sintiéndose cada vez más atraída por la estética de la economía informal de Santo Domingo. Así, su práctica quedó arraigada a la cultura material y la experiencia cotidiana de la vida en la República Dominicana, al mismo tiempo que dialogó profundamente con las tendencias y discursos artísticos internacionales. En 'Maximalismo vernáculo' se reúnen obras que retratan el caos de los mercados al aire libre, donde la artista descubrió un nuevo universo que la llevó a incorporar a su creación colores caleidoscópicos y diseños geométricos laberínticos.

En esta línea se presentan series como 'Formal/Informal', que refleja el aprecio de Quisqueya por las prácticas creativas locales, en diálogo con su interés por el diseño modernista del siglo XX. En estas piezas, la artista reúne réplicas de mobiliario emblemático de figuras como Marcel Breuer o Le Corbusier, recubriéndolas con ornamentaciones habituales de las calles de Santo Domingo –presentes en postes de vallas, cuadros de bicicletas o volantes de autobuses–, cuestionando así la jerarquía entre la llamada “alta cultura” y la “baja cultura”.

Naturaleza y pandemia

En contraposición a la ciudad caótica que tanto inspiró su trabajo, la artista cultivó también una relación íntima con la naturaleza en el frondoso entorno de Las Terrenas, al noreste de la República Dominicana, donde se trasladó durante el confinamiento por la COVID19 en 2020.

En ese periodo, Henríquez organizó una exposición al aire libre en el jardín de su casa, compartida en redes sociales, en la que dispuso pequeñas composiciones inspiradas en patrones vegetales. 'El jardín de Quisqueya' da cuenta de esta etapa, en la que estudió las formas y texturas de la vegetación local e incorporó a su proceso materiales naturales como rocas, hojas.


El recorrido de la muestra culmina con 'Aliento colectivo', una sección en la que el espíritu de colaboración y comunidad que atraviesa el trabajo de Quisqueya adquiere una forma tangible.

Si bien su obra se nutre de la riqueza y complejidad de su isla para conformar un corpus artístico sólido e inspirador, su legado destaca especialmente por la centralidad que otorgó a la creación colectiva y al apoyo a otros artistas, artesanos y trabajadores del sector cultural.

La artista entendía lo común no como un mero marco productivo, sino como una herramienta para ganar autonomía y ampliar los circuitos de encuentro, intercambio y circulación del arte. Desde esta convicción, en 2015, fundó, junto a los artistas Laura Castro y Engel Leonardo, la plataforma Sindicato, un proyecto híbrido entre lo curatorial y lo comercial que respondía a algunas de las necesidades de la escena dominicana, como el impulso de espacios autogestionados o la articulación de redes de colaboración entre el Caribe, Centroamérica y Latinoamérica.

En definitiva, 'El centro puede estar en todas' partes ofrece una aproximación integral a la obra de una artista de sensibilidad visual única, capaz de seducir e interpelar al espectador a través de un trabajo tan impactante como, por momentos, surrealista, mordaz y tierno.

Con esta exposición, la Universidad Complutense de Madrid y la Fundación Alberto Cruz reafirman su compromiso con el impulso de proyectos culturales de interés público y con la difusión de prácticas artísticas contemporáneas de relevancia internacional.

En este contexto, ambas instituciones han diseñado un programa de actividades paralelas, que permitirá al público profundizar en el universo artístico y crítico de la artista. Entre ellas, destaca la activación de 'One Day Left', acción histórica concebida por Henríquez, en 2004, que se llevará a cabo con motivo de la inauguración de la muestra.

El proyecto consiste en la presencia de una arreglista floral que trabaja en un arreglo de gran formato compuesto por flores a las que les queda un solo día de vida, proponiendo una reflexión sobre las respuestas individuales ante situaciones de adversidad en distintos ámbitos de la experiencia humana.

Por último, durante los meses en los que la exposición permanezca abierta al público, se desarrollará un completo programa de mediación cultural, que incluirá visitas guiadas a cargo de los comisarios, así como charlas, conferencias y otras actividades orientadas a fomentar el diálogo y la reflexión en torno a la obra de Quisqueya Henríquez, una artista que supo combinar una estética refinada, humor lúdico y experiencia sensorial.

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