Marta Rivera de la Cruz ha inaugurado una placa en el distrito de Salamanca en honor al artista italiano Franco Battiato, fallecido en 2021. El embajador de Italia ha destacando la influencia cultural de Battiato y la conexión entre Italia y Madrid.
La delegada de Cultura, Turismo y Deporte del Ayuntamiento de Madrid, Marta Rivera de la Cruz, acompañada por la concejala del distrito de Salamanca, Cayetana Hernández de la Riva, ha inaugurado una placa dedicada al cantante, compositor y artista italiano Franco Battiato, fallecido en 2021.
El embajador de Italia en España, Giuseppe Buccino, ha estado presente también en el acto de inauguración de la placa, que está situada en la calle de Juan Bravo, frente a la Embajada de Italia, ha detallado el Consistorio en un comunicado.
"Franco Battiato convirtió la música en un espacio de encuentro entre la cultura, el pensamiento y la emoción. Madrid recuerda a un creador irrepetible, que hizo de la búsqueda de un 'centro de gravedad permanente' una hermosa metáfora de la necesidad de encontrar serenidad y equilibrio en un mundo en constante cambio", ha destacado la delegada.
Asimismo, se ha referido al cantante italiano como "un artista universal" y, al mismo tiempo, un "símbolo de la estrecha amistad cultural entre Italia y Madrid".
En la placa, de forma circular, aparecen inscritas las fechas de su nacimiento y defunción, junto a una frase de la versión en castellano e italiano de la canción 'Centro di gravità permanente', éxito con el que el cantante italiano alcanzó el número uno en las listas españolas.

'Il Maestro'
Battiato nació en 1945, en Sicilia, donde falleció en 2021. Los primeros éxitos le llegaron durante la década de 1970, aunque fue en 1981 cuando alcanzó el reconocimiento internacional gracias a su triunfo en el Festival de San Remo, con la canción 'Per Elisa'. Ese mismo año publicó 'La voce del padrone', en el que están incluidas 'Centro di gravità permanente' o 'Cuccurucucù'.
En su amplia discografía, destacan también otros éxitos, como 'Voglio vederti danzare' (1982) o 'La cura' (1996), considerada la mejor canción italiana de ese año. Junto a su legado como músico, Battiato realizó también algunas obras como pintor y como director de cine, con 'Perduto amor' (2003).