Centenares de personas se han manifestado en la plaza de Cibeles exigiendo a los partidos políticos que convaliden los decretos sobre vivienda. La protesta, organizada por el Sindicato de Inquilinas, ha demandando medidas contra los desahucios y la especulación inmobiliaria.
Centenares de personas han abarrotado la tarde de este jueves la plaza de Cibeles, frente a la sede del Ayuntamiento de la capital, en una sonora 'cacerolada' para pedir a los partidos con representación en el Congreso que escuchen "a la calle" y convaliden los decretos ley sobre vivienda aprobados esta semana por el Consejo de Ministros.
Aunque estaba convocada a partir de las 20.00 horas, minutos antes ya se podía escuchar el sonido de los congregados golpeando sus sartenes, cacerolas, silbatos, tazas y llaves ante la Casa Consistorial, rodeada de un fuerte dispositivo de seguridad, con al menos ocho 'lecheras' de la Policía Nacional frente al Ayuntamiento y otras dos cerca de la sede de Banco de España.
Personas de todas las edades se han ido sumando a la 'cacerolada' con carteles como 'Brookfield, tus inquilinas seremos tu peor pesadilla' o 'La EMVS nos quitó la vida' y portando camisetas con lemas como 'Ni casas sin gente ni gente sin casas' o 'Nuestra lucha, nuestra historia'.
Acompañando a la 'cacerolada' de protesta se han podido escuchar también gritos como 'fuera rentistas de nuestros barrios', 'viva la lucha de la clase obrera', 'Ayuso, Almeida, iros a la mierda' o 'Hace falta ya una huelga general'.
Pasadas las 20.30 horas, centenares de personas se agolpaban frente a la sede del Ayuntamiento y el color naranja de la vestimenta del Sindicato de Inquilinas, impulsor de la acampada por la vivienda en la Puerta del Sol era cada vez más notable. Sin dejar de hacer sonar sus cacerolas, también se han podido ver grupos organizados en corros ante la sede consistorial al grito de 'aquí están los antifascistas'.
Esta acción de protesta se ha replicado frente a otros ayuntamientos de grandes ciudades del país, como Barcelona, para exigir que este viernes se convalide en el Congreso el conocido popularmente como 'decreto Maricarmen', la octogenaria que el pasado día 23 fue desahuciada de la casa de Retiro donde ha vivido durante más de siete décadas, y que finalmente ha quedado dividido en dos textos.
"Seguimos demostrando que la fuerza del poder popular es imparable. No sólo hemos demostrado que una persona desahuciada puede conseguir, gracias a la fuerza sindical, volver a su casa sino que hemos demostrado que lo que no ha hecho un gobierno en ocho años se puede conseguir en días y eso es lo más importante", ha subrayado la portavoz del Sindicato de Inquilinas, Alicia del Río, antes de iniciarse la protesta.
El Sindicato de Inquilinas, impulsor de la acampada en la Puerta del Sol que ya reúne a más de un millar de tiendas y llama a una huelga general por la vivienda, ha remarcado que estas medidas "traerán estabilidad para millones de familias".
Entre otras cuestiones, incluyen un amplio abanico de medidas que van desde bonificaciones fiscales, protecciones frente a desahucios, límites en la compra de vivienda por parte de fondos 'buitre', un IVA del 10% para los pisos turísticos o la renovación automática de los contratos de alquiler y la obligación del casero a indemnizar al inquilino con doce mensualidades si decide romper el contrato.
Según ha apuntado la portavoz del Sindicato de Inquilinos, estas medidas en materia de vivienda serían "para que no haya ninguna Maricarmen más" y ahora son los grupos parlamentarios con representación en el Congreso los que tienen que decidir si "las vidas inquilinas importan como para ser estables" o si "el lucro de unos pocos especuladores está por encima de ello".
Así, ha instado a los diputados a "escuchar a la calle" y al "sentido común" y dejar de hacer "cálculos partidistas que enfadan a la gente" y "no llevan a ningún lado" y apoyar estas medidas. Independientemente de lo pase este viernes en el Congreso, ha subrayado, "el plan para avanzar en el derecho a la vivienda es imparable" y se va a organizar "una huelga general contra la carestía de la vida y por el derecho a la vivienda".

Entre los asistentes, ha estado el líder de CC.OO, Unai Sordo, y la secretaria general de UGT Madrid, Susana Huertas. "La necesidad de vivienda es algo imperioso y la verdad es que necesitamos esa medida, porque tampoco el Gobierno de la Comunidad de Madrid está haciendo mucho para aligerar esta situación", ha indicado la dirigente ugetista madrileña ..
José López, portavoz de Izquierda Revolucionaria, ha explicado que él acude a exigir que "se acabe el negocio de la vivienda". "No queremos más moratorias, lo que queremos es que se prohíban los desahucios y que bajen los precios de los alquileres", ha manifestado, mientras otros miembros que portaban la pancarta gritaban: 'Madrid será la tumba del fascismo'.
También han acudido muchas personas que se han desplazado desde la acampada de la Puerta del Sol, así como simpatizantes que vivieron el movimiento indignado del 15M en 2011. Laura ha acudido con su madre de 80 años con dos cacerolas a protestar, mientras su padre con 81 años se ha quedado en Sol apoyando la acampada, porque no puede andar y no podía bajar hasta el Ayuntamiento.
Según han explicado, participan en todas las concentraciones, irán a la manifestación del sábado y traslada que lo de Maricarmen es la gota que "ha colmado el vaso", porque la situación de la vivienda es "una vergüenza" y con este caso "se ha tocado fondo".
Otros más jóvenes, como Martín, de 34 años, y María, de 26, se han sumado a la protesta, porque ven su futuro "negrísimo". "No sé cómo voy a tener una casa, entonces creo que es necesario parar la situación de alguna manera", ha explicado la chica, que vive de alquiler junto a su pareja en Atocha con un contrato de alquiler de cinco años que vence dentro de dos.
Martín, por su parte, llama a hacer "mucho más ruido", porque la vivienda "en lugar de un derecho o una necesidad de la personas es un negocio con el que especular". "Ver un montón de gente de todas las edades aquí, me llena de alegría e ilusión", ha remarcado.
Coincidiendo con la votación en el Congreso, este viernes se ha convocado una concentración frente a la sede de la Cámara Baja, en la plaza de las Cortes, muy próxima a la plaza de Cibeles. Además, el sábado se ha convocado una manifestación a partir de las 12.00 horas, con cuatro columnas que marcharán para confluir en Cibeles.