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Servicio de Oftalmología del Hospital Quirónsalud San José

Blefaritis, una de las principales causas del síndrome del ojo seco, agravada por el uso continuado de la mascarilla

El síndrome del ojo seco se ha convertido en el primer motivo de consulta al oftalmólogo. Su incidencia se sitúa en el 21,6% en la población mayor de 40 años, con una incidencia significativamente superior con la edad y en mujeres.
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El síndrome del ojo seco se ha convertido en el primer motivo de consulta al oftalmólogo. Su incidencia se sitúa en el 21,6% en la población mayor de 40 años, con una incidencia significativamente superior con la edad y en mujeres.
jueves 20 de mayo de 2021, 09:46h
El síndrome del ojo seco se ha convertido en la principal causa de consulta con el oftalmólogo debido al uso prolongado de la mascarilla, que intensifica los efectos del estilo de vida actual, con muchas horas frente al ordenador y a dispositivos móviles.
En la imagen superior, el Dr. Nabil Ragaei Kamel, Jefe de Servicio de Oftalmología del Hospital Quirónsalud San José.
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En la imagen superior, el Dr. Nabil Ragaei Kamel, Jefe de Servicio de Oftalmología del Hospital Quirónsalud San José. (Foto: Quironsalud)

El síndrome del ojo seco -también conocido como enfermedad del ojo seco o simplemente ojo seco- es causado por una falta crónica de lubricación y humectación sobre la superficie del ojo -en gran medida, por la deficiente secreción de las glándulas de Meibonio que están en el espesor de los párpados- y sus consecuencias, afirma el Dr. Nabil Ragaei Kamel, Jefe de Servicio de Oftalmología del Hospital Quirónsalud San José, “pueden ir desde una irritación ocular leve pero constante a una inflamación significativa, e incluso a la aparición de cicatrices en la superficie frontal del ojo.”

El síndrome del ojo seco se ha convertido en el primer motivo de consulta al oftalmólogo, y según los datos de la Sociedad Española de Superficie Ocular y Córnea su incidencia se sitúa en el 21,6% en la población mayor de 40 años, con una incidencia significativamente superior con la edad y en mujeres.

Según el Dr. Ragaei, el ojo seco “va en aumento debido al estilo de vida actual, con muchas horas de dedicación a tareas que requieren esfuerzo visual como ver la televisión, trabajar frente al ordenador o utilizar constantemente dispositivos móviles, entre otros”.


Factores de riesgo

Los factores de riesgo de EOS pueden dividirse en modificables y no modificables. Los estudios más recientes muestran que los factores no modificables son la edad, el sexo femenino, la Disfunción de las Glándulas de Meibomio (DGM), las patologías que afectan al tejido conectivo y el síndrome de Sjögren.

En cuanto a los factores modificables, destacan la deficiencia de andrógenos, el uso de ordenadores, el uso de lentes de contacto, el tratamiento hormonal sustitutivo o factores ambientales como la contaminación, el síndrome del edificio enfermo o la sequedad ambiental, así como el uso de fármacos, como antidepresivos o antihistamínicos, y el trasplante de células progenitoras hematopoyéticas.

En la actualidad, uno de los principales motivos para acudir a consulta por motivo de ojo seco son los crecientes casos de blefaritis debido al uso continuado de la mascarilla desde el comienzo de la pandemia, ya que cuando usamos las mascarillas, la exhalación de aire se produce por la parte superior resecando la mucosa conjuntiva del ojo.

Esta afección consiste en una inflamación de los párpados. Los síntomas que provoca son ojos llorosos, ojos rojos, sensación de arena, escozor o ardor, dermatitis seborreica (caspa del cuero cabelludo y de las cejas), párpados de aspecto grasoso, párpados pegados, obstrucción o mal funcionamiento de las glándulas sebáceas de los párpados, ácaros o piojos en las pestañas o visión borrosa, entre muchos otros.

Otro de los motivos más habituales son los cambios de estaciones que provocan determinados tipos de alergias, especialmente en el cambio del invierno a la primavera y del verano al otoño.


Tratamiento

El tratamiento clásico del ojo seco consistía en tratar de paliar los síntomas mediante la aplicación de lágrima artificial que supliera la falta de lubricación natural del ojo, mitigando los síntomas de forma temporal.

Sin embargo, afirma el Dr. Nabil Ragaei Kamel, “el problema del ojo seco ya tiene solución definitiva. Ahora con el tratamiento con luz pulsada de alta frecuencia (Intense Pulsed Light, IPL por sus siglas en inglés) se pone fin a las molestias del ojo seco. Se trata de un tipo de láser que se aplica sobre los párpados sin cirugía para mejorar la circulación sanguínea y activar las terminaciones nerviosas de las mencionadas glándulas de Meibonio.”

De esta forma, se consigue, en varias sesiones, restaurar la fina capa de grasa que lubrifica y reducir la evaporación de la película lacrimal. Así, los pacientes pueden olvidar la dependencia que le supone tener que aplicar colirios de lágrimas artificiales pudiendo, incluso, en algunos casos, llegar prescindir de ellas totalmente.

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