El Servicio de Convivencia Familiar y Social de Madrid apoya a 104 refugiados ucranianos con discapacidad intelectual, ofreciendo alojamiento y atención integral, con actividades que fomentan habilidades y el empleo en diversos sectores.
El Servicio de Convivencia Familiar y Social de la Consejería de Familia, Juventud y Asuntos Sociales de la Comunidad de Madrid continúa apoyando la inserción social y laboral de un total de 104 refugiados de Ucrania con discapacidad intelectual, acogidos en la región tras el inicio de la invasión rusa hace ya más de cuatro años.
Se trata de personas con enfermedad mental grave y discapacidad intelectual, que reciben alojamiento y una atención integral en las residencias públicas de Colmenar Viejo y la Gran Residencia, en el distrito de Carabanchel, dependientes de la Agencia Madrileña de Atención Social (AMAS).
La consejera de Familia, Juventud y Asuntos Sociales, Ana Dávila, ha visitado este viernes en este último centro al medio centenar de refugiados ucranianos que residen en este recurso, donde ha podido conocer de primera mano el trabajo que realizan los profesionales, basado en un modelo integral centrado en la persona para promover su autonomía.

La trabajadora social de este recurso, Sandra Abejón, ha explicado que la principal dificultad a la hora de tratar con estos pacientes es la barrera lingüística, ya que el aprendizaje de un nuevo idioma se complica más debido a la discapacidad intelectual. Además, ha recordado que se trata de personas con un duelo migratorio "muy grande", y la ausencia de figuras familiares "les ha afectado mucho".
No obstante, a pesar de reconocer que su llegada fue "muy complicada", ha afirmado que después de cuatro años y medio se puede decir que están "completamente integrados". "A excepción del idioma, es una inserción e integración plena", ha manifestado.
Entre las acciones que se impulsan destacan el entrenamiento en habilidades personales, como clases de español; talleres de arte, cocina y manualidades, y orientación psicológica y laboral. Gracias a estas actividades, 16 usuarios de estos usuarios se encuentran actualmente trabajando en sectores como limpieza y jardinería.
Por su parte, la consejera ha asegurado que su acogida se seguirá llevando a cabo "mientras sea necesario", ya que se trata de refugiados. "Para ellos, la Comunidad de Madrid ha sido una región que les ha acogido en circunstancias extremadamente complicadas", ha añadido.