Asociaciones vecinales del norte de Madrid han protagonizado una protesta este jueves, 26 de marzo, en Pinar de Chamartín, bajo el lema 'La L1 se queda', por los planes de Metro de Madrid para llevar el suburbano al desarrollo de Madrid Nuevo Norte y las dificultades de movilidad que les supondrán.
Asociaciones vecinales del norte de Madrid han convocado una protesta este jueves, 26 de marzo, en el exterior de la estación de Metro de Pinar de Chamartín bajo el lema 'La L1 se queda', en protesta por los planes de la compañía metropolitano para llevar el suburbano al nuevo desarrollo de Madrid Nuevo Norte.
Convocada por la Asociación Vecinal Sanchinarro, junto a las de Pinar de Chamartín y Virgen del Cortijo, ha tenido lugar a partir de las 18.00 horas en la citada estación, frente al número 330 de la calle de Arturo Soria, para pedir que la Línea 1 siga llegando a estas zonas del norte de la capital.
De esta forma, buscan visibilizar el rechazo vecinal a la reorganización prevista y trasladar a las administraciones su "preocupación" por una decisión que "afectará gravemente a la movilidad diaria de los barrios del norte de Madrid".
En concreto, Metro de Madrid ha sacado a información pública el proyecto constructivo para llevar el Metro al nuevo desarrollo de Madrid Nuevo Norte, donde están previstas casi 10.500 viviendas, con cinco alternativas propuestas y la opción de ampliación de la Línea 1 de Metro (Pinar de Chamartín-Valdecarros) desde Chamartín como favorita.
Esta última propuesta contempla la prolongación de la L1 desde Chamartín hasta el nuevo desarrollo, donde están proyectas las tres nuevas estaciones –con nombres provisionales de Centro de Negocios, Fuencarral Sur y Fuencarral Norte y con fecha prevista de puesta en servicio en 2030– y la modificación del trazado actual de la Línea 4, que integraría en su recorrido la parada de Bambú (actualmente parada en L1) y finalizaría en Chamartín en lugar de Pinar de Chamartín, de modo que se eliminaría el actual trasbordo.
El hecho de que el tramo Pinar de Chamartín, Bambú y Chamartín deje de pertenecer a la L1, para integrarse en la Línea 4, es visto por estos colectivos vecinales del norte de la capital como "un perjuicio directo para las miles de personas" que actualmente usan este "eje de transporte, que conecta de forma estratégica el norte y el sur de la capital".
"Supondría la pérdida del acceso directo al centro de la ciudad desde estas estaciones, obligando al vecindario a realizar transbordos en la estación de Chamartín", han denunciado los colectivos vecinales, que recalcan que este cambio "provocará un incremento en los tiempos de desplazamiento cotidianos y una mayor saturación de las líneas afectadas".
De esta forma, han advertido, se "agravará las dificultades de movilidad, especialmente para las personas mayores y la ciudadanía con movilidad reducida".
En este marco, las asociaciones vecinales han animado a la ciudadanía a presentar alegaciones al proyecto, que todavía no es definitivo, y han facilitado un modelo de escrito para ello, con plazo abierto para hacerlo hasta el próximo 9 de abril.